Cargando Cargando

03 El nuevo perfil del diseñador: innovación social y design thinking

  • Abre el Ojo
  • "Design New Wave"
  • Número 02 - 21 de octubre de 2015
Ana Díaz Schiavon
  • Ana Díaz Schiavon

El mundo en el que vivimos está en constante cambio y la situación actual ha puesto a los diseñadores en una posición privilegiada para actuar como agentes de ese cambio. Las disciplinas dentro del área del diseño son muy variadas, pero tienen una cosa en común: una energía que las propulsa hacia nuevas y mejores visiones del mundo que nos rodea y de nuestra forma de vivir.

En julio de 2015, Ezio Manzini comenzaba la presentación de su libro Design, when everybody designs[1] con el siguiente enunciado: “nuestra situación actual requiere una nueva cultura del diseño”. La cultura predominante en el diseño actual está basada en desarrollar objetos deseables que empujen a los consumidores a reemplazar sus bienes y servicios por otros más nuevos cada vez de forma más rápida. Obsolescencia programada, búsqueda de estatus, identificación de materialidad con identidad y crecimiento económico constante son nuestro dogma actual como sociedad de consumo, y los diseñadores son el vehículo que conecta a los proveedores de bienes y servicios con esa sociedad. Los diseñadores son catalizadores de este crecimiento económico constante que es la raíz del capitalismo y el motor del agotamiento de los recursos naturales y la contaminación del Planeta. De ahí que “nuestra situación actual requiera una nueva cultura del diseño”. No existe una respuesta concreta a la pregunta sobre cuál será esa nueva cultura. Para ser capaces de plantear nuevas ideas, hace falta aprender, descubrir y experimentar nuevas maneras de vivir que se asienten en un conjunto de valores colaborativos. Para ello, al contrario de lo que las políticas de austeridad han planteado, la educación es la única manera de asegurarnos que nuestros futuros profesionales entiendan la situación en la que viven y la responsabilidad que tienen en sus manos de diseñar el estilo de vida del futuro. Como el mismo Manzini dijo al cerrar su presentación: “las escuelas de diseño deberían ser los lugares donde la experimentación debería suceder”.

 

Nuevo_Perfil_Disenador02

1. El valor integral del diseño. Innovación social, paradigma económico alternativo y estructuración académica

El paradigma económico en el que vivimos se está mostrando ineficaz a la hora de resolver problemas latentes como el cambio climático, las epidemias mundiales de enfermedades crónicas o la creciente desigualdad en el reparto de la riqueza. Las instituciones gubernamentales que, como mencionábamos antes, están mayoritariamente centralizadas, son lentas e ineficaces a la hora de movilizar grandes estructuras como la maquinaria educativa o la sanidad. Del mismo modo, las industrias privadas fallan a la hora de encontrar incentivos económicos y modelos rentables que den respuesta a las necesidades de cada vez más capas sociales expuestas al desmantelamiento de la sociedad del bienestar a causa de la crisis.

Sin embargo, desde hace unos años, nuevas iniciativas orquestadas por organizaciones locales y globales están dando respuesta a estos problemas. Todo ese entramado de cooperativas, ONG’s, empresas sociales e iniciativas locales son la representación del término “innovación social”. Mucha de esta innovación apunta a ese nuevo paradigma de “economía social”. Así, esta economía social es definida como un tercer sector entre el sector privado (empresa) y los sectores públicos (gobiernos), que fusiona elementos muy diferentes a los de la economía de mercado tradicional basada en la producción y el consumo de bienes. Sus características principales son:

  • El uso intensivo de las redes de distribución para mantener y manejar las relaciones comerciales, ayudado por la banda ancha, los teléfonos móviles y otras herramientas de comunicación.
  • Las fronteras cada vez más borrosas entre producción y consumo.
  • El énfasis en la colaboración y el desarrollo de una relación constante con el consumidor en lugar de la interacción anónima con las grandes corporaciones.
  • El papel fundamental de los valores de la empresa y una declaración de intenciones responsable[1].

Al frente de este modelo y sujetando la bandera de la innovación social se encuentran iniciativas lideradas por diseñadores. Organismos públicos como el Design Council en el Reino Unido, Mindlab en Copenhague, el ya cerrado Helsinki Lab en Finlandia, Region 27 en Francia o Service Canada. Redes colaborativas internacionales como DESIS o Digital Social Innovation o empresas pioneras en la profesionalización de la innovación social como IDEO, Frog, ThinkPublic y Engine.

Así, en cuanto se empezó a materializar la necesidad de un cambio de paradigma en el modelo capitalista globalizado del que emergió nuestra sociedad de consumo actual, los profesionales del diseño vieron un campo de acción en el que su talento para resolver problemas podía ser útil. Así, los diseñadores pusieron sus herramientas al servicio del resto de la sociedad y, como consecuencia, el proceso de profesionalización del diseño se vio revertido. Uno de los momentos que marcan este cambio de tendencia es la publicación en 2008 de un artículo en el Harvard Business Review con el nombre de Design Thinking. Tim Brown, CEO de la agencia de innovación y diseño IDEO, publicó este artículo y más tarde un libro (Change by Design[2]), donde sentó las bases del concepto “design thinking”. En este libro explica cómo IDEO usa este proceso para expandir la forma de pensar utilizada en el proceso de diseño, y profesionalizada en las últimas décadas, a un número mayor de individuos. Según lo define el mismo Brown:

Nuevo_Perfil_Disenador11

"Con la finalidad de integrar lo que es atractivo desde un punto de vista humano con lo que es tecnológicamente posible y económicamente viable, los diseñadores han sido capaces de crear los productos de los que disfrutamos hoy en día"

El design thinking es el siguiente paso, donde ponemos estas herramientas en las manos de personas que nunca pensaron en sí mismas como diseñadores y así poder aplicar estas herramientas a un abanico de problemas considerablemente más grande

En el centro de esta nueva definición del proceso de diseño como design thinking se halla el término “user-centered design”, que se generó en el laboratorio de Don Norman en la University of California San Diego y se empezó a usar de manera extendida en la industria después de la publicación de su libro User-Centered System Design: New Perspectives on Human-Computer Interaction[3]. Este concepto describe un modelo donde el usuario final de lo que se esté diseñando, ya sea un objeto o un servicio, participa en diversas etapas del diseño. Así nos aseguraremos de que el ente final sea adecuado para los usuarios finales. Con la expansión de las tecnologías, el acceso a la programación y la creación global de la Red, el método user centered design ha dado lugar a que los usuarios hayan pasado de estar en el centro del proceso de diseño a ser diseñadores.

Manzini en su libro Design: When Everybody Designs confirma esta visión de que el diseño actual se caracteriza por una época donde el proceso de diseño se ha democratizado y los diseñadores ya no poseen la exclusividad del proceso creativo y la generación e implementación de la innovación. Debido a las numerosas herramientas disponibles y a la conexión internacional de diferentes comunidades a través de Internet, todo el mundo puede idear soluciones a los problemas que las sociedades se enfrentan actualmente, implementarlos y compartirlos con otra gente que puede estar pasando por lo mismo en la otra punta del planeta. La resolución de problemas y el diseño de objetos, estructuras y sistemas ha dejado de ser monopolio de los profesionales del diseño para pasar al dominio común. La pregunta es ¿cuál es el papel del diseñador entonces?

Como conclusión a la definición del valor del diseño, podemos afirmar que el valor académico de definir y acotar lo que significa diseño, y cuáles son sus herramientas y procesos, ayuda a la adecuación del diseño a los diferentes contextos políticos, sociales y económicos. La adaptación de este conocimiento facilita la clasificación de la disciplina del diseño para poder generar una legislación adecuada que sustente y fomente la innovación y la colaboración con otras disciplinas, así como el desarrollo de las industrias creativas y la economía social basada en la innovación social. Un marco legal flexible ayuda a expandir el impacto social de las prácticas creativas, que encuentran un lugar en el sistema para poder empujar esa innovación dentro del contexto social de una ciudad, un país o la sociedad-red. Así, aunque las definiciones del valor económico, académico y social de diseño sean completamente diferentes, están estrechamente ligadas y funcionan como un todo.

 

Nuevo_Perfil_Disenador03

2. Los nuevos perfiles de diseñador

Según hemos ido mencionando en capítulos anteriores, los diseñadores se enfrentan a diferentes problemas que nacen de la coyuntura actual. Tratando de hacer una enumeración más específica y concreta, y según los hemos ido mencionando previamente, estos problemas se pueden dividir en contextuales, formales y técnicos.

Los problemas contextuales son:

  1. Una sociedad en constante evolución.
  2. La falta de respuesta de las instituciones centrales para dar cabida a las industrias creativas en el modelo legislativo.
  3. La falta de rigor de la disciplina del diseño en su método de análisis de la realidad y la creación de soluciones basadas en el proceso creativo.
  4. Una crisis de identidad del perfil profesional del diseñador debido a la democratización del proceso creativo, que expande el uso de estos procesos a toda la sociedad.

Derivados de estos problemas contextuales, podemos hablar de una serie de problemas formales (respecto a la forma del ente diseñado):

  1. El aumento de límites ambiguos entre artefactos, estructura y proceso.
  2. Marcos sociales, económicos e industriales cada vez mayores.
  3. Contextos de necesidades, requerimientos y limitaciones cada vez más complejos.
  4. La información contenida en el ente producido excede el valor físico del mismo[1].

Y a su vez estos generan otros problemas técnicos como:

  1. Los proyectos o productos diseñados implican a diferentes partes interesadas (usuarios, productores, otros departamentos), que tienen que ser contempladas durante la fase de diseño y con las que se ha de colaborar para garantizar un diseño satisfactorio.
  2. La viabilidad material de cada proyecto. Qué impacto tiene cada material, de dónde se importa cada parte del proyecto, cuál es el precio de esos materiales, cuál es su impacto medioambiental.
  3. La viabilidad económica de cada proyecto.

Se necesitan muchas habilidades, si se quiere formar a diseñadores preparados para afrontar todos estos problemas y que, además, sean capaces de escuchar y colaborar con otros profesionales.

 

 

 

Nuevo_Perfil_Disenador04

3. Nuevas disciplinas

Numerosos teóricos de diferentes campos (Manzini, Prigogine, Heisenberg, Rifkin, entre otros) coinciden en que el mundo se está convirtiendo en un intrincado y complejo sistema de conexiones entre diferentes niveles y disciplinas. Por eso, el área del diseño no es ya únicamente el área del diseño, sino su relación cercana con todos los elementos y disciplinas a su alrededor, que la conforman y definen en esta nueva etapa de cambio a la que nos enfrentamos. Así, los diseñadores se están aventurando a colaborar con nuevas disciplinas, intentando crear soluciones y alternativas a todas las limitaciones que mencionábamos previamente.

 

Innovación social

Como explicábamos anteriormente, uno de los valores fundamentales del diseño es su valor social. El diseño se ha convertido en la institucionalización de la innovación en el modelo de la economía social.

Según IDEO, innovación social es “buscar la creación del cambio en zonas desfavorecidas, grupos sub-representados y comunidades con carencias alrededor del mundo a través del uso del design thinking como método para abordar problemas como la pobreza, la nutrición, la salud, el agua y el saneamiento, la potenciación económica, el acceso a servicios de financiación y la equidad de género”. La forma en la que se materializa esta innovación social y los métodos que los diseñadores usan para ello varían dependiendo de cada organización, del estilo que ellos consideren adecuado para cada proyecto y sobre todo, del modelo de financiación de la entidad.

Nuevo_Perfil_Disenador10

La forma legal de estas instituciones dedicadas a la innovación social se puede dividir en 3 campos: la empresa privada, los organismos públicos y los híbridos (B-CORP, ONG y cooperativas).

Debido a la falta de respuesta de las instituciones gubernamentales y a la falta de opciones del sector privado, están emergiendo cada vez más modelos híbridos que dan respuesta a las necesidades de financiación de nuevos modelos de empresa y organizaciones no gubernamentales. Entre ellas cabe destacar el modelo de las B-CORP (benefit corporation), que no requiere por ley el incremento anual de beneficios para sus accionistas o propietarios (esto quiere decir que pueden reinvertir sus beneficios en programas sociales, o simplemente no tener como prioridad, y obligación legal, generar cada vez más beneficios). Este tipo de corporaciones se están extendiendo mundialmente, aunque no todos los países las han reconocido en su legislación todavía. La creación de estos modelos de financiación híbridos plantean un debate interesante alrededor del concepto del valor, cómo se genera valor y como se mide cuando se pone encima de la mesa el capital natural y social a la vez que el capital económico.

 

Nuevo_Perfil_Disenador06

Management

Con el crecimiento del fenómeno del design thinking dentro de las áreas de gestión de empresas, los diseñadores (IDEO, fuseproject) están llegando a posiciones estratégicas dentro del mundo de la empresa. Posiciones en las que son los encargados de redirigir a grandes compañías hacia el futuro y canalizarlas hacia la innovación adecuada para estar al día con los avances de las tecnologías y las dinámicas del mercado. Con la explosión del design thinking como método de acercamiento entre el mundo de la empresa y la gestión de la innovación, muchas marcas se abrieron a contratar diseñadores para ayudarles a acceder y aplicar nuevos modelos de innovación para satisfacer un mercado cada vez más acelerado y tecnológico.

Aunque hay que reconocer que la filosofía del design thinking que IDEO defiende ha abierto las puertas del mundo financiero a las agencias de diseño, existen muchas voces que se han alzado en contra de esta filosofía, acusándola de autonombrarse la panacea que resolverá todos los problemas relacionados con la innovación y la empresa. Autores como Buchanan, McCullagh o Kimbell han alzado sus voces para cuestionar el método detrás del design thinking. Coincidiendo con la opinión de estos autores, es justo decir que el design thinking no es la solución a todos los problemas; nada lo es. De la misma manera que no existe una definición generalizada de qué es diseño, sino que depende de cada situación y su contexto. Por eso, aunque es importante mantener una visión crítica sobre estos temas, también es importante reconocer que el design thinking ha dado acceso al mundo de los negocios y el management a agencias de diseño, una puerta que nunca antes había sido una opción. Por eso, aunque el design thinking nunca será la solución única a un problema, en las manos correctas puede servir como herramienta útil a la hora de encontrar y aplicar soluciones a muy diversos problemas, entre ellos, problemas a los que las grandes empresas se enfrentan en una época de crisis y cambio acelerado. Es evidente que, si las empresas están buscando agencias de diseño para desempeñar este papel, es porque han encontrado, en el perfil de estas agencias, habilidades y métodos de los que el mundo del business carece.

En cuanto a la formación de diseñadores que quieran desarrollar este perfil más estratégico aplicado a la empresa, la innovación y el management, es importante subrayar que debería tratarse como una disciplina más dentro del vasto campo de las disciplinas del diseño. Como dice Gillespie: “probar el verdadero valor de integrar estrategia y diseño de manera natural a través del proceso creativo, es el futuro [de la innovación aplicada a la empresa], y aquellos diseñadores que estén lo suficientemente motivados para desarrollar esa habilidad están preparados para triunfar en ese campo. No se trata de que los MBA's (Master in Business Administration) hagan su parte y los diseñadores la suya, sino una colaboración donde ambos puedan reconocer y valorar el poder de la colaboración basada en una comunicación sólida que concilie los puntos fuertes del diseño y la empresa para impulsar la innovación en este campo”[1].

Debido a la democratización del proceso de diseño, los diseñadores están evolucionando hacia otros perfiles profesionales más complejos y exigentes. Si, como sugeríamos anteriormente, en la actualidad existe la tendencia de buscar la innovación social, en empresa y en organismos públicos, a través de métodos utilizados por la disciplina del diseño, entonces los diseñadores tendrán un rol más central en facilitar y organizar esos procesos de innovación.

Estructura completa del capítulo de Ana Díaz Schiavon en Cuadernos de Diseño 5: Pedagogías:

  1. LA SITUACIÓN ACTUAL
    1. Cambio
    2. Globalización
    3. Diseño
  2. EL VALOR DEL DISEÑO
    1. Valor económico y método científico
    2. Valor académico
    3. Valor social
    4. El valor integral del diseño. Innovación social, paradigma económico alternativo y estructuración académica
  3. LOS NUEVOS PERFILES DEL DISEÑADOR
    1. Nuevas disciplinas:
      1. Innovación social
      2. Management
      3. Interaction design
      4. Sostenibilidad
      5. Vuelta al arts and crafts
    2. Nuevos roles:
      1. Diseñadores como investigadores
        1. Investigadores - Metodología
        2. Investigadores - Herramientas
      2. El diseñador como facilitador
        1. Facilitador - Herramientas
      3. Diseñadores como business consultants
        1. Diseñador como business consultants - Herramientas
      4. Diseñadores de UX (User Experience)
        1. Diseñador de UX - Herramientas
      5. Diseñador como relational designer
      6. Diseñador de estrategias de comunicación
    3. Nueva clasificación de las áreas del diseño
  4. CONCLUSIÓN

 

Colección Cuadernos de Diseño

 

Suscríbete al Newsletter

Demuestra que no eres un robot.

Responsable: Istituto Europeo Di Design, S.L. B-80813959

Finalidad: La información recopilada en el sitio web únicamente será utilizada para las siguientes finalidades:

Tipo de información que recopilamos (Legitimación):

Consentimiento expreso, o contrato. Recopilaremos los datos que se indican en el formulario, dicha información es necesaria para realizar las finalidades que se describen en el anterior apartado.

Destinatarios de tus datos:

Te informamos que a tu información accede el Istituto Europeo di Design, S.L. y las entidades del Grupo IED.

Derechos:

Tienes derecho a acceder, rectificar, cancelar y a oponerse a aquellos tratamientos que no desees, comunicándolo a: baja@madrid.ied.es, o cancelando tu suscripción desde los newsletters del IED

Si necesitas más información puedes consultarla aquí