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06 De galerías: Buades. Un lugar donde ninguna aventura se antojaba imposible

  • Abre el Ojo
  • "Design New Wave"
  • Número 02 - 21 de octubre de 2015
Francesco Giaveri
  • Francesco Giaveri

No siempre son las instituciones las que muestran las tendencias o el experimentalismo de su presente. Por esta razón, iniciamos una sección esencial para conocer el sistema del arte actual, que enseña cómo las galerías han tenido una importancia histórica fundamental a la hora de apoyar y dar a conocer las propuestas de los artistas. Este es el relato que nos descubre galerías y galeristas fundamentales en la evolución del arte contemporáneo, y qué mejor que empezar con un clásico del panorama español: Buades.

 

Tarjeta de invitación para la exposición Propuesta de temporada, 1973. Catálogo del Patio Herreriano, p. 25.

Tarjeta de invitación para la exposición "Propuesta de temporada", 1973. VV.AA., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 25

 

Los Encuentros de Pamplona se celebran en 1972 y al año siguiente, en un semisótano al que se accede a través de un patio oscuro en el número 43 de la madrileña calle de Claudio Coello, abre la galería Buades. Con su suelo de goma Pirelli y con su enseña, algo warholiana, diseñada por Alberto Corazón, este extraordinario centro de creación, auténtico foco de energía, marcará la historia cultural y artística española a lo largo de tres décadas. Alrededor de la galería se reúne de manera algo azarosa un grupo de personas en constante ebullición, que gracias a la valentía de su dueña tuvieron cancha en un espacio de libertad.

Mercedes Buades, siendo aún niña en Mallorca, disfrutaba enormemente visitando aquellas pocas galerías que había por aquel entonces. Después de una breve experiencia laboral en un banco, que solo le sirvió para adquirir algunas obras y comenzar así su propia colección, decide ser galerista. Acude primero a Juana Mordó, galería por aquel entonces en expansión, que sin embargo no le puede ofrecer nada. Cambia de estrategia y contacta con un coleccionista amigo de familia, Pedro Serra, propietario del Majorca Daily Bulletin (motivo por el que las primeras publicaciones de Buades se imprimen en papel de periódico y sus copias se recogen en la terminal de cargas de Barajas). Serra tiene intención de expandirse a Madrid con un espacio dedicado a artistas mallorquines y le propone dirigirlo, pero ella tiene otras intenciones, y muy pronto ofrece a un jovencísimo Juan Manuel Bonet ser el primer director artístico de su galería. Bonet contesta pronto y le facilita números de teléfonos y direcciones de estudios, y al poco tiempo le presenta su lista de artistas. El 14 de noviembre de 1973 se inaugura Propuesta de Temporada, primera exposición que indica la línea a seguir, con obras y documentos de Francesc Abad, Carlos Alcolea, Jordi Benito, Alberto Corazón, Nacho Criado, Carlos Franco, Lluís Jové, Herminio Molero, Antoni Muntadas, Luis Muro, Carlos Olivares, Luis Pérez-Mínguez 'Poch', Pablo Pérez-Mínguez, Guillermo Pérez Villalta, Josep Ponsantí, Manolo Quejido, Manuel Rovira, Carles Santos y Carlos Serrano. Hace falta citar los nombres y las palabras de los que por ahí pasan, para quedarse o irse, para charlar o reírse, para montar una juerga o maquinar un complot. La pasión de Mercedes y la camaradería de Chiqui Abril convierten en poco tiempo a Buades en un imán para artistas, críticos, teóricos, poetas, músicos, cineastas, algún que otro coleccionista y demás aficionados al arte emergente. Un lugar donde suceden cosas, donde las obras más actuales y alternativas se presentan de forma impecable, con un criterio ecléctico que premia siempre por encima de todo la calidad de las obras.

Patio de entrada al local de la galería en Claudio Coello, 43. Catálogo del Patio Herreriano, p. 102. Foto: Luis Pérez-Mínguez.

Patio de entrada al local de la galería en Claudio Coello, 43. VV.AA., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 102. Foto: Luis Pérez-Mínguez

Lo que había por Madrid y alrededores por aquel entonces eran unos medios bastante escasos pero muchas ganas. Relata Quico Rivas: “A principios de los setenta una ardiente energía recorría Madrid sin encontrar cobijo ni aposento fijo, apenas guaridas provisionales. [...] Una energía, la de lo nuevo, y una savia verde y bulliciosa, la de la juventud, que no encontraba acomodo en ese que llamamos el mundo del arte, tan chato entonces como precario era el mercado que lo sustentaba. La cobertura institucional era prácticamente inexistente”. Pese a estas dificultades objetivas, no cunde el desánimo. Chiqui Abril atestigua la implicación de una “gente que ha creído en sus cosas y las ha hecho como ha podido. No había nada preestablecido”, en un momento en el que “ninguna aventura se antojaba imposible, ninguna empresa descabellada”.

 

De arriba abajo, Javier Pérez Grueso, componente del grupo musical Radio Futura, Ana Domínguez, Rafael Blázquez y Pablo Pérez Mínguez (durante su exposición Foto-Poro) en las escaleras de entrada al local de la galería en Claudio Coello 43. Catálogo del Patio Herreriano, p. 42. Fotos: Luis Pérez-Mínguez.

De arriba abajo, Javier Pérez Grueso, componente del grupo musical Radio Futura, Ana Domínguez, Rafael Blázquez y Pablo Pérez Mínguez (durante su exposición "Foto-Poro") en las escaleras de entrada al local de la galería en Claudio Coello 43. AA.VV., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 42. Foto: Luis Pérez-Mínguez

La galería Buades es “un lugar donde toda una generación de artistas, críticos y aficionados, nos pusimos de largo”, recuerda Pérez Villalta, y continúa: “las inauguraciones nos las tomábamos como un acto social representado, algo así como una divertida parodia de las inauguraciones finas. Prácticamente nos disfrazábamos de las cosas más variopintas: de artista glamouroso, de artista existencialista de los años sesenta, de artista visionario; en fin toda esa gama de artistas que se toman en serio y que verdaderamente ni lo son, que los hay muchos”.

Mesa redonda “El orden cotidiano”, celebrada durante las jornadas de Buades, Cuatro años como espacio de expresión, en el local de la galería en Claudio Coello 43, 1977. Catálogo del Patio Herreriano, p. 56. Fotos: Luis Pérez-Mínguez.

Mesa redonda “El orden cotidiano”, celebrada durante las jornadas de Buades, Cuatro años como espacio de expresión, en el local de la galería en Claudio Coello 43, 1977. VV.AA., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 56. Fotos: Luis Pérez-Mínguez

De inauguración en inauguración, en Buades van pasando sendos proyectos individuales, como los de Alberto Corazón, Herminio Molero, Guillermo Pérez Villalta, Carlos Alcolea, Carlos Franco, Manolo Quejido, Nacho Criado, Rafael Pérez-Mínguez, Eulalia Grau, Luis Gordillo, Chema Cobo, Eva Lootz, Juan Navarro Baldeweg, José Manuel Broto, Andy Warhol, Luis Frangella, José Guerrero, Alberto García-Alix, Adolfo Schlosser, Menchu Lamas, Antón Patiño, Dis Berlin, Juan Ugalde, Felipe Candel, Carlos Pazos... todos estos y muchos más son los artistas que exponen en el semisótano de la calle Claudio Coello. "Era un centro de modernidad y libertad, donde era posible la tertulia, el debate, el intercambio de ideas; era nuestra Factory", como acierta a definirla Antón Patiño, mientras César Fernández Arias matiza que se trata de “un sitio de encuentro en el que se respiraba entusiasmo y pasión”.

Portada del primer y único ejemplar de la revista HUMO, 1977. Catálogo del Patio Herreriano, p. 75.

Portada del primer y único ejemplar de la revista "HUMO", 1977. AA.VV., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 75

Este foco de libertad, donde “la calidad y lo alternativo” se acoplan, arropa a sus artistas con una notable y rigurosa reflexión teórica que se difunde por toda la península a través de catálogos y revistas que la galería edita. En 1977 se publica el primer y único ejemplar de la revista Humo (todo un hito) y en 1984 comienza la aventura de Buades. Periódico de arte. Una publicación que se apoya en alma y cuerpo en un diseñador de genio: Diego Lara. Las fotografías son de Javier Campano y los textos que acompañan a los de los propios artistas de Juan Manuel Bonet, Ángel González, Catherine François, José Luis Brea, Marga Paz, Ángel Rupérez, María Vela, Juan Pérez de Ayala, Javier Rubio Navarro, Ignacio Gómez de Liaño, Horacio Fernández, Juan José Lahuerta, Estrella de Diego o Miguel Fernández-Cid. Unos firmantes de altura para una publicación que sigue siendo una joya.

 

 

Estanislao Pérez Pita, Ángel González, J.M. Bonet y Chiqui Abril (de espaldas) durante la inauguración de la exposición de Juan Navarro Baldeweg Pinturas y Piezas 1979-1980, 1980. Catálogo del Patio Herreriano, p. 59.

Estanislao Pérez Pita, Ángel González, J.M. Bonet y Chiqui Abril (de espaldas) durante la inauguración de la exposición de Juan Navarro Baldeweg "Pinturas y Piezas 1979-1980", 1980. AA.VV., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 59

 

La “constante falta de financiación para desarrollar proyectos” es una pesadilla que atraviesa la historia de esta galería, que tiene que renunciar a exponer a Joseph Kosuth, proyecto ofrecido generosamente por Leo Castelli, ya que “sabíamos, tras la experiencia de Warhol en 1976, que supondría nuestra ruina, porque no se iba a vender nada”. Descorazonador. Sin embargo, Buades sigue manteniéndose a flote pese a todo: “no nos creíamos que siguiéramos abiertos. A veces, estábamos un año y medio sin poder pagar el alquiler del local. De hecho, si sobrevivimos al principio fue gracias a Pérez Villalta, porque vendimos toda su exposición en 1974 y, en vez de llevarse sus ganancias, dejó el dinero en depósito en la galería” o gracias a algunas exitosas ediciones de ARCO o Art Basel, donde participan asiduamente.

Mercedes Buades en las escaleras de entrada al local de la galería en Claudio Coello 43. Catálogo del Patio Herreriano, p. 106. Foto: Luis Pérez-Mínguez.

Mercedes Buades en las escaleras de entrada al local de la galería en Claudio Coello 43. AA.VV., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 106. Foto: Luis Pérez-Mínguez

En 1988 Buades inaugura su nuevo espacio en el número 16 de Gran Vía con una individual de Juan Ugalde. Sin embargo “las ventas no paraban de bajar, carecíamos de público, aumentaban los gastos de alquiler, de producción del periódico Buades... Todo había cambiado”. La última exposición de Buades arriesga –¡cómo no, una vez más!– con artistas noveles, Helena Cabello y Ana Carceller, con un título de lo más apropiado para clausurar con broche de oro la fantástica aventura de esta galería inolvidable: Viaje itinerante hacia alguna parte.

 

Sillas Jacobsen sobre el suelo Pirelli del local de Claudio Coello durante la exposición individual de Luis Frangolla, 1981. Catálogo del Patio Herreriano, p. 70. Foto: Jesús Perahíta

Sillas Jacobsen sobre el suelo Pirelli del local de Claudio Coello durante la exposición individual de Luis Frangolla, 1981. AA.VV., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 70. Foto: Jesús Perahíta

 

Cubiertas de Buades. Periódico del arte. Catálogo del Patio Herreriano, p. 93.

Cubiertas de "Buades. Periódico del arte". AA.VV., "Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo", p. 93

Como dije al principio, para hablar de Buades hace falta citar todos, o por lo menos muchos, de los nombres y las palabras de los que fueron sus protagonistas, los que le dieron vida y la animaron, día tras día, así que a modo de conclusión valgan las palabras de Mercedes “Ita” Buades: “Al cerrar, me sentí liberada. El arte había evolucionado de tal manera que si no tenías detrás un capital, un colchón económico donde apoyarte, era imposible continuar. Una agonía constante. Pero también fue triste, porque pensé que, como Juana Mordó, podría estar siempre al frente de mi galería. Porque el que ve arte un día lo ve siempre. Es un placer tremendo estar rodeada de gente que vale y darles cancha. Y hacerlo entre risas, entre excesos. Con una absoluta falta de prejuicios. Tal vez eso haya sido lo mejor de Buades, el grupo de personas que supo reunir”.

Fuentes:

* Todas las citas están sacadas de VV.AA., Galería Buades. 30 años de arte contemporáneo, Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales - Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español, 2008.

AA.VV., Diego Lara. Be a Commercial Artist, The Side Up, 2012.

 

PRÓXIMA ENTREGA: SETH SIEGELAUB CONTEMPORARY ART