Cargando Cargando

07 Cómo conquistar a un librero

  • Abre el Ojo
  • "Design New Wave"
  • Número 02 - 21 de octubre de 2015
Javier Pérez
  • Javier Pérez

La única forma de conquistar un librero es pertenecerle en tus mejores lecturas. Dicho esto, voy a dar una vueltita.

Cuando Chesterton levantó la cabeza una mañana de playa descubrió que un grupo de rederas estaba cantando. Le hacía gracia que no fueran canciones verdes, pero le entristeció pensar cuánto tiempo se había pasado caminando por la editorial del periódico que le daba de comer sin poder, ni siquiera, echar unos silbiditos.

Lo que al gran escritor inglés le pasó sería algo parecido a lo que uno puede sufrir cuando encuentra a su librero. Uno puede tener la costumbre del mercado que en cada puesto lo esperan, más o menos por la estación, del frutero que se sabe tus gustos, de los demás puestos que intentan merodear en tus inclinaciones. Por eso, comprar cosas a quien sabe tus gustos o tus manías es diferente de, por ejemplo, comprar unos zapatos o un colchón. El otro lado es adquirir algo tecnológico, que es justo lo que necesitamos, pero el que nos lo vende no podrá conocernos. En el último escalón de esta imagen plana está la compra por Internet.

Pero por mucho que la frutera me haya visto crecer, siempre se quedará minúscula en comparación con lo que un librero conoce de mí. Buena cosa los libreros. Ellos sí que han aprendido a silbar mientras cosen. Por eso y porque no todas las librerías tienen librero, va este pequeño manual imprescindible y olvidable de cómo ganarse a un aliado natural, a un confesor, a un compañero, a un librero.

 

panta_rhei

Preparación

Recuerda que el librero debe permanecer un tiempo y ser estable. Hay librerías muy bien surtidas, con fondos interesantes, pero ¿cómo poder sacarle el jugo si sus empleados son cambiados como peones en el ajedrez?
Si vas a buscar a un librero, entra en una librería donde lo vayas a encontrar. Mi sugerencia: Llanuras.es, es un índice donde vais a tener librerías con librero de una manera honesta y generosa. Además, la página está llena de actividades, traductores, poetas, ilustradores. Lo que no tiene una merecida voz en los medios generalistas, aquí está recogido. Ya estás sobre la marcha.

 

Mujeres

Primer paso

Entra en la librería. Tampoco es obvio. Uno ha pasado mucho o nada por la puerta de la librería de su librero. Métete y curiosea, y da igual si vas solo (recomendado) o con alguien que ya la conozca (recomendado también). Dirígete a los libros apilados en las mesas, pregunta por algo del escaparate, si lo hubiera, comenta, pero no demasiado, quizá estén trabajando. Cuenta Robert Musil, en su librazo inacabado El hombre sin atributos, que un bibliotecario, si quiere ser fiel a su trabajo, no debe leerse ningún libro, a excepción de los catálogos y no demasiado. El librero leerá como una persona normal, o más, pero nunca leerá tanto como para poder responderte a ¿y este libro, te lo has leído? Es la típica pregunta que un lector gentil debería evitar hacer sobre una novedad, no porque no le haya dado tiempo al librero de leerse las novedades de esa misma semana -que no le ha dado-, sino porque eso os distanciará. Si lo quieres conquistar, pregúntale si alguien se lo ha recomendado. Ese es su punto fuerte, porque el librero conoce de oídas, con un oído análogo con el que los virtuosos afinan sus instrumentos.

 

Segundo paso

No te vayas sin comprar. Esto es esencial, no es un sacrificio, créeme. Es un acto de cortesía y encuentro. Gástate un dinero que no esperabas en lo que te parezca interesante, en lo que creas que te hará disfrutar.

Un librero, cuando entras, por lo general sabe qué hacer. Él nos reconoce

La gente que pregunta por filosofía lo hace en silencio, porque no suele preguntar: ya sabe. Algo parecido les pasa a los lectores de poesía que, dependiendo del día, van a encontrar algo que les sorprenda o verificar si sus gustos están representados en una proporción satisfactoria en las baldas. Los de novela negra van en busca de colecciones, de personajes, de temas. Un guía es fundamental para ellos, es como verse una serie de televisión con o sin acompañante, con o sin guía respetado. Los lectores de clásicos se fascinan por los órdenes alfabéticos que no tienen muy en cuenta los países. Conocí a varios buscadores de libros para niños que querían algo que les gustase a ellos -pero no lo admitirían nunca- y ya después se lo darían a leer a sus hijos. Y para los amantes de lo nuevo el escaparate es mejor que la caja y la radio, mejor que el escaparate y el comentario de cualquier foro, mejor que la radio. El librero, si lo es, sabrá escuchar tu particularidad, tu gusto, incluso si no lo dices, sabrá que eres de los filósofos taciturnos. Y sabrá qué te has llevado de manera generosa y probablemente esperará ser generoso contigo cuando vuelvas y eso no se puede pagar. Ya está sembrada la conquista, pero no hecha.

 

Tercer paso

Vuelve. No lo hagas demasiado pronto, pero vuelve y pregunta, porque entonces te habrás significado. Si vuelves y comentas tu lectura, en ese momento el librero creerá que vas en serio. Ahora sí te lo has ganado. Si ha acertado con lo tuyo y es un librero, se alegrará, si no, se entristecerá y buscará afinar.
Tú mismo te descubrirás, podrás abrir sorpresas y cerrar cuentas pendientes, incluso dar saltos mortales a géneros que no te esperabas. Es el comienzo, sin duda, de una actividad de años, silenciosa y rica como pocas. El después ya solamente os corresponde a vosotros dos, o tres o… a mí me ha pasado.

 

Panta

Librerías con libreros

Mis librerías con libreros y bien provistas de fondos poderosos, con retrogustos a futuro, por nombrar unas pocas en Madrid, son estas:

Librería Rafael Alberti, en parte allá aprendí todo lo anterior. Un gran lugar para comprar poesía, novela y libros infantiles. Y para conocer a quien lo hace. Este año están de aniversario. Enhorabuena.

Librería Enclave, pequeña gran librería, libreros enormes. Pino y María tienen su propia editorial. No me voy sin una charla de la política más inteligente, de estética, de juegos. De allá me llevo las mejores recomendaciones de ensayo.

Mujeres&Cía, constructoras, libreras de lo disidente, de los libros que no vais a poder encontrar en las generalistas, porque no miran con este cuidado, con esta dedicación.

Librería Panta Rhei, la librería de los diseñadores, de los ilustradores, de los benditos majaras y de quien le gusta tejer. Si no la conoces, estás tardando.

Llanuras, no es una librería, pero es casi una librería de librerías. Ya está elogiada arriba y aquí la recordamos con amor.

 

Suscríbete al Newsletter

Demuestra que no eres un robot.

Responsable: Istituto Europeo Di Design, S.L. B-80813959

Finalidad: La información recopilada en el sitio web únicamente será utilizada para las siguientes finalidades:

Tipo de información que recopilamos (Legitimación):

Consentimiento expreso, o contrato. Recopilaremos los datos que se indican en el formulario, dicha información es necesaria para realizar las finalidades que se describen en el anterior apartado.

Destinatarios de tus datos:

Te informamos que a tu información accede el Istituto Europeo di Design, S.L. y las entidades del Grupo IED.

Derechos:

Tienes derecho a acceder, rectificar, cancelar y a oponerse a aquellos tratamientos que no desees, comunicándolo a: baja@madrid.ied.es, o cancelando tu suscripción desde los newsletters del IED

Si necesitas más información puedes consultarla aquí