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Teatro Off de la Latina: La Posteridad, una obra de Carmen Gil

Desde Abre el Ojo entrevistamos a Carmen Gil, actriz y creadora de esta pieza, su segundo montaje como directora, disponible todos los miércoles de noviembre en el Espacio Off de la Latina.

A veces, algunas cosas se quedan sin decir. Pasa el tiempo y se quedan pendientes. Los recuerdos se contaminan de nuestros miedos y la historia que fue se deforma. En La Posteridad los personajes se ponen valientes. Se buscan y se encuentran y se reconcilian. Esta pieza breve es una mirada amable a vivir, hacia uno mismo y a la vida. Desde Abre el Ojo entrevistamos a Carmen Gil, actriz y creadora de esta pieza, su segundo montaje como directora, disponible todos los miércoles de noviembre en el Espacio Off de la Latina.

AEO. ¿Por qué elegiste para La Posteridad un formato de teatro-breve?
C.G.: No lo elegí, surgió de esa manera. Lo que quería contar no necesitaba más tiempo. A veces las cosas ocurren así, te llevan por lugares desconocidos y que nunca antes habías planeado. Todo sucede en un momento, en un instante, como si el tiempo fuera agua que se escurre entre los dedos.

Por otro lado, la acción y los personajes pasan por muchos sitios, pero son internos y en términos de tensión dramática tiene recorrido, pero hasta cierto punto; al menos según mi criterio. Desde mi perspectiva no porque sea breve, es una obra menor.

AEO. ¿Tiene La Posteridad algún dato autobiográfico que te inspiró para escribirla?
C:G.: Sólo puedo decir que: “Ningún animal sufrió maltrato durante este rodaje”, estoy bromeando. Me da pudor decir la verdad, así que saldré por la tangente. Me inspiré mucho en Hasta la Raíz un disco de Natalia Lafourcade, que me ayudó a evocar ese clima emocional en mí y trasladarlo a la obra.

AEO. Define La Posteridad en dos palabras.
C:G.: Lo definiría como: “el presente del pasado”. Me parece curioso el contraste entre lo que nos imaginábamos de nosotros mismos en el futuro y quienes somos cuando ese futuro ha llegado.

AEO. ¿El final de La Posteridad es el que tenías previsto desde el principio?
C:G.: En dramaturgia, sí. Hay una frase en particular que, durante el proceso de ensayos, estuvo viajando por todo el texto y encontró su lugar en el final. Tengo pasión por los detalles insignificantes. Mi madre dice que la vida está en lo pequeño. Me gusta prestarles atención. Durante el proceso de ensayos estaba muy pendiente de lo que funcionaba para los actores, Susana Rey y Aitor Toledo, y de lo que funcionaba para la historia.

En la dirección, rotundamente no. Y en eso tiene que ver Lidia Toga. Entendió lo que quería y le dio una dimensión visual al montaje, que resultó poética y convencional a la vez. Cuando Lidia incorporó su trabajo, todo encajó fácilmente. Todas las preguntas se respondieron.

AEO. ¿Qué significa para ti hacer teatro y cómo consideras que has evolucionado desde tu primer trabajo como directora?
C:G.: Hacer teatro en el contexto sociocultural se ha convertido en un acto político, de resistencia. Ya no es una cuestión de denuncia social; cada uno decide qué historias quiere contar. Actualmente la situación de la cultura es mediocre y hacer teatro es insistir en proteger la particularidad de cada mirada y defender el pensamiento propio.

En cuanto a mi evolución, me he dado cuenta de que trabajo alrededor de la compasión, en la gestión del equipo y en el manejo de la historia. Para resolver problemas busco soluciones en una sencillez orgánica, en lo que está, en lo que hay.

He ganado en seguridad, cuento la historia que quiero contar y tengo muy en cuenta la inteligencia del público, muchísimo. Son cosas que ya estaban en Retrato de Familia, pero que se han consolidado más. Para el próximo montaje me queda pendiente aprender a dar un par de voces cuando sea necesario.

Sobre Carmen Gil

1912442_10201090128655766_9016721192583431621_oActriz y dramaturga, Sus inicios se remontan a un taller impartido en Nueva York por miembros de la Labyrinth Theater Company; donde recibió clases del premio Pullitzer, Stephen Adly Guirguis.

Empezó escribiendo co-media, para el grupo se stand up, Mon-gólogos. Después siguió un proyecto más ambicioso. La escritura de Retrato de familia.

Volvió a la comedia escribiendo sketches y cortometrajes: con títulos como Tropic-jastagtrending, La gatita y ADN. En este género ha destacado por el guión de la serie web: Altera2. Es autora igualmente de varios relatos breves; destacando, La cuesta del majo.

Después de Retrato de Familia, este es su segundo montaje como directora.

Irene Díaz

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