Julien Vallée es un diseñador gráfico y director de arte de Montreal, Canadá. Su trabajo, desarrollado en el campo del print, instalaciones y motion graphics ha sido reconocido a través de numerosos premios, como los ADC Young Guns, y seleccionado para numerosas publicaciones y
libros de diseño, además de conseguir realizar proyectos para clientes tan importantes como la MTV, The New York Times y Computer Arts.
Su trabajo se caracteriza por la realización de diseños hechos a mano que combina junto con las muchas y variadas posibilidades que ofrece el mundo virtual para generar proyectos singulares que abren vías de creación interesantes e innovadoras:
“Creo que me gusta el contraste, mezclar muchas técnicas juntas. No siento que el arte manual tenga algo más especial, ni siquiera el software lo tiene. Me gusta utilizar el ordenador como una herramienta para manipular y eventualmente crear elementos de composición, cuando no es para fingir que es verdadero. Una intervención manual en la imagen crea una clase de conexión con el espectador, pueden entender qué está sucediendo”.
“Me gusta crear fantasía en mi imagen, tratando de fijar un momento particular en el tiempo donde el observador puede imaginar qué paso antes y qué va a pasar después de este momento”.
Julien es un claro ejemplo de cómo encauzar la carrera desde su etapa de formación hasta convertirse en uno de los diseñadores más jóvenes, innovadores y con más progresión en la actualidad. Comenzó estudiando multimedia, cuando se dio cuenta de que estaba más interesado en la comunicación visual y diseño gráfico:
“Encontré que el proceso de concepción del proyecto era muy inspirador y sentí que era una forma interesante de pensar y expresar opiniones sobre diferentes tópicos, situaciones o eventos a través de trabajo personal y por encargo, así que me especialicé en diseño gráfico en Montreal y París”.
La importante transversalidad en su educación, ocasionada por el paso del mundo multimedia al diseño gráfico y la continua experimentación y juego, es lo que ha permitido a Julien dejar boquiabierto a medio mundo con todos sus proyectos, y para él la educación en diseño es fundamental:
“Creo que aprendí muchísimo durante mis estudios. Se le recomendaría a cualquiera que quiera iniciarse en el diseño. Hay muy pocos autodidactas que son capaces de formarse a sí mismos desde cero, en este y en cualquier campo. Lo importante que se aprende como estudiante es a experimentar. Después, está en uno empujar tan lejos como se pueda. Una vez que se aprende lo básico, el resto se desarrolla haciendo. Es una pena que, en diseño gráfico, la mayoría de la gente tiende a pensar que la experimentación debería quedarse en la escuela”.
Sus ideales y forma de pensar quedan patentes en todos sus trabajos, plenos de juego, experimentación, recursos manuales, recursos tecnológicos, humor, cuidado al detalle y, sobre todo, un sello distintivo que es muy difícil de ver en el diseño gráfico actual, donde continuamente unos proyectos se parecen a otros.
Uno de sus últimos trabajos personales titulado Danse Dance muestra un Julien Vallée en toda su plenitud. Se trata de una película interactiva que redescubre nuestro entorno cotidiano a través de objetos aparentemente insignificantes a los que normalmente no se les presta ninguna atención, utilizándolos solo cuando es necesario. Pero, ¿y si esos objetos se movieran? Eso es lo que hace Julien al imaginar un lugar donde los objetos pueden vivir y moverse a su propia voluntad, generando un programa accesorio donde, a través de las letras del teclado, podemos conseguir que los objetos se muevan; un claro ejemplo de su continua fusión de técnicas.
Asimismo, igual de increíble es su proyecto para MTV Hits de la MTV Australiana, cuya única directriz era utilizar el color rosa y que le dio libertad total para generar el concepto. Vallée creó una apertura increíble apoyada en el sonido, con especial atención en producir alegría y diversión, elementos comunes en todo su trabajo, del que creo que lo mejor aún está por llegar. Mientras tanto, a disfrutar del gran joven Julien Vallée, uno de los mejores diseñadores de todos los tiempos.
Artículo publicado en el Nº 18 de la revista Abre el Ojo.




















